Luchar por una mejor educación: cómo la escuela primaria 102 promueve la integración
El 9 de noviembre de 2025 descubrirá cómo la escuela primaria número 102 de Dresde enseña alemán como segunda lengua a niños inmigrantes y describe los desafíos de la integración.

Luchar por una mejor educación: cómo la escuela primaria 102 promueve la integración
Hoy en la escuela primaria número 102 de Dresde reina la animación. Han comenzado las clases de alemán como segunda lengua (DaZ) y los 25 estudiantes de origen inmigrante están llenos de entusiasmo y motivación. El ambiente en el aula es animado ya que la maestra pregunta por la fecha y los niños participan activamente. El objetivo de este apoyo lingüístico intensivo es que los estudiantes se integren en lecciones regulares y se califiquen después de un año de enseñanza del idioma alemán. Un plan ambicioso, pero que suscita preocupaciones.
La directora Kathrin Keßler expresa su preocupación por la reducción de la fase de preparación de dos a un año. Señala que esta circunstancia podría tener un impacto negativo en las habilidades lingüísticas de los estudiantes y, por tanto, en su carrera escolar. Su opinión la comparten otros expertos en educación, como Kathrin Schmidt, de la escuela primaria 93, que también cuestiona la calidad de la integración en las clases regulares. Según un informe publicado recientemente por el IQB, las cosas pintan bien para los estudiantes de Sajonia en matemáticas, biología, química y física, pero su rendimiento ha disminuido drásticamente desde 2018. Especialmente los estudiantes de familias inmigrantes muestran importantes desventajas en sus habilidades.
Centrarse en la integración y el soporte lingüístico
La geometría y el reconocimiento de formas como los triángulos forman parte del plan de estudios en las clases de alemán. Los profesores se enfrentan a un dilema: ¿cómo pueden evaluar de manera justa a estudiantes con diferentes habilidades lingüísticas? Uta Hanke, del instituto nocturno, destaca la importancia del alemán como lengua educativa. Sonja Hannemann, directora del Johannstädter Gymnasium, señala que muchos estudiantes inteligentes no pueden lograr los resultados deseados debido a sus limitados conocimientos lingüísticos. Por lo tanto, las preocupaciones acerca de que cada vez se dedica menos tiempo a la formación lingüística no son infundadas.
Para solucionar estos problemas en las escuelas, Keßler pide una mayor integración y un apoyo lingüístico específico. De hecho, la proporción de inmigrantes en las escuelas de Dresde es de alrededor del 22%, y en la escuela primaria 102, alrededor del 60% de los estudiantes necesitan enseñanza del idioma alemán. También enfatiza la necesidad de una mejor mezcla social en la ciudad y más recursos para las “escuelas problemáticas”. Estas demandas se están discutiendo mientras la escuela primaria 102 recibe fondos del programa Start Opportunities del gobierno federal, mientras los subsidios del Estado Libre están disminuyendo.
En el contexto de estos desafíos en el panorama educativo, queda claro lo importante que es no perder de vista a los jóvenes, independientemente de su origen. Especialmente en una ciudad como Dresde, donde la diversidad de culturas está aumentando, las escuelas y la política deben trabajar juntas para crear oportunidades educativas óptimas para todos. Esta discusión seguirá siendo relevante y queda por ver qué medidas se tomarán en los próximos meses para satisfacer las necesidades de este grupo de estudiantes.